En la forma antigua de los ritos de la Semana Santa (antes de las reformas de mediados de la década de los 50) hay una hermosa ceremonia que tiene lugar el Domingo de Ramos en la que la procesión sale de la iglesia y las puertas de la iglesia son cerradas, estas se golpea tres veces con la base de la cruz procesional.

Veamos como Benedicto XVI, en su homilía del domingo de ramos del 2007, nos explica este hermoso rito:

“En la antigua liturgia del domingo de Ramos, el sacerdote, al llegar ante el templo, llamaba fuertemente con el asta de la cruz de la procesión al portón aún cerrado, que a continuación se abría. Era una hermosa imagen para ilustrar el misterio de Jesucristo mismo que, con el madero de su cruz, con la fuerza de su amor que se entrega, ha llamado desde el lado del mundo a la puerta de Dios; desde el lado de un mundo que no lograba encontrar el acceso a Dios.

FB_IMG_1555211025144.jpg

Con la cruz, Jesús ha abierto de par en par la puerta de Dios, la puerta entre Dios y los hombres. Ahora ya está abierta. Pero también desde el otro lado, el Señor llama con su cruz: llama a las puertas del mundo, a las puertas de nuestro corazón, que con tanta frecuencia y en tan gran número están cerradas para Dios¨.

FB_IMG_1555220640215.jpg
Adaptación moderna

Homilía de Benedicto XVI, Domingo de Ramos. 2007 : Vatican.va

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s